Nearshoring 2026: El 'Reality Check' de la infraestructura
El fenómeno de relocalización entra en una etapa de madurez donde la disponibilidad de agua y energía dicta las nuevas inversiones.
El boom inicial del nearshoring ha dado paso a una fase de realismo operativo hacia finales de 2025. Reportes de parques industriales indican que, aunque la demanda de espacio sigue siendo alta, la concreción de proyectos se ha vuelto más selectiva. Las empresas ya no solo buscan cercanía con EE.UU., sino garantías de suministro eléctrico y disponibilidad hídrica a largo plazo.
Desaceleración estratégica
Esta selectividad ha provocado una ligera desaceleración en los anuncios de inversión extranjera directa comparado con el récord de 2023-2024. Sin embargo, los analistas ven esto como una estabilización saludable, donde los proyectos que llegan son de mayor valor agregado y tecnología, y no solo maquila básica.
El reto para 2026 será desbloquear los proyectos de transmisión eléctrica que han estado detenidos, una condición que muchas multinacionales han puesto como requisito indispensable para expandir sus operaciones en el país.