La Cámara Argentina de la Construcción (CAC) pidió al Gobierno declarar por decreto el estado de emergencia en el sector producto de fuerte caí­da la actividad en el último año.
La deuda del Estado por la obra pública realizada y las altas tasas de financiación complican aún más la situación.

Hasta septiembre la construcción acumulaba 13 meses concaí­das interanuales y las expectativas hasta el cierre de año no son para nadaalentadoras.
En este marco, la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO)presentó un documento en el que pide que se declare la emergencia económicapara el sector y se lance un plan para contener la caí­da y 'normalizar laactividad'.

La intención de CAMARCO es presentárselo a AlbertoFernández en los próximos dí­as porque propone una serie de medidas'estructurales y de coyuntura a aplicar en los primeros 200 dí­as del nuevogobierno para mantener el empleo y la actividad'.

La propuesta del sector consiste en que el plan promueva laconstrucción de 40.000 viviendas mediante convenios con losInstitutos Provinciales de Vivienda que motoricen a la construcción, una de lasactividades que más mano de obra no calificada moviliza.

“No se trata de una declaración de emergencia constitucionalsino que es particularmente del sector, como cuando se declara emergencia poruna inundación”, señaló Julio César Crivelli, presidente de la CAC, en undiálogo con la prensa.
En ese sentido, remarcó que la medida “podrí­a tomarsepor decreto” y apuntó que en caso de accionar en ese sentido “en seis mesespodrí­a haber una recuperación de la actividad”.

La idea de la cámara empresaria es construir 40 milviviendas nuevas, más allá de las que estén en ejecución, para el año 2020, conel objetivo de generar inmediata mano de obra formal y el movimiento en laeconomí­a de cada una de las ciudades del interior del paí­s.

El titular de la CAMARCO remarcó que la crisis se inició enabril de 2018, ante la fuerte devaluación y la suba de tasas que volvióprohibitiva la financiación.
A partir de ese momento la situación fueempeorando mes a mes y añadió que hoy dí­a â€œhay un escenario de caotizaciónde los contratos”, pero aclaró que no hay casos de rescisión por el momento.

El Consejo Federal de la CAMARCO propuso en primerlugar hacer foco en la deuda que tiene el Estado Nacional y los gobiernosprovinciales con las constructoras.
Para ello propusieron calcular la deuda delos contratos vigentes y consolidarla a través de tí­tulos públicos quepuedan ser negociados en el mercado.
Las dificultades y la demora para cobrarla deuda hace que mes a mes la suba en los precios y el alza del dólar, en unsector en el cual los insumos están directamente vinculados a la evolución dela divisa, terminen afectando en el rendimiento final. â€œLa inflación y lasdevaluaciones nos afectan mucho porque los costos están en dólares”, explicóCrivelli.

Por otro lado, propusieron que la AFIP “suspendaejecuciones y embargos” y “permita la compensación de deuda impositiva concréditos del Estado Nacional”.
Además, recomendaron reformular los contratosvigentes mediante un esquema de adhesión optativa, “adecuándolos a las actualescircunstancias”, disponiendo la neutralización de plazos sin sanciones hasta elnuevo acuerdo, el que deberí­a incluir un régimen automático de Variaciones deCostos.

Para finalizar, recordó que el sector lleva un año y medio debaja consecutiva en el nivel de actividad y que el presupuesto para el año 2020enviado por el Ejecutivo es de 20 mil millones de pesos.
'La verdad que esmuy bajo comparado a 2015 que fue de 25 mil millones de pesos teniendo encuenta la devaluación del peso y la inflación', concluyó.

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