Investigadores de la agencia espacial descubrieron gracias a la sonda OSIRIS-REx de la NASA, que se encuentra en órbita alrededor del asteroide Bennu y estudia su superficie,  inexplicables chorros de partículas que son eyectados desde el asteroide.

Esta anomalía nunca antes se había presentado y ahora obliga a los especialistas a revisar todo lo que se sabe sobre el comportamiento y el medioambiente de las rocas espaciales.

 

Según un comunicado de la NASA, la llamativa nube de polvo se observó por primera vez el pasado 6 de enero; desde entonces, las observaciones han sido más frecuentes y se han documentado al menos 11 sucesos iguales, sin embargo, se desconoce su origen.

La mayor parte del polvo fue expulsado de la órbita de Bennu, pero curiosamente algunas de las partículas se mantuvieron dentro de ella, orbitando al asteroide como lunas diminutas.

Hasta ahora, el hallazgo ha planteado más preguntas que respuestas, pero el equipo de investigadores espera que se trate simplemente del primer paso hacia nuevos conocimientos.

'El descubrimiento de esas columnas es una de las mayores sorpresas de mi carrera científica', sostuvo Dante Lauretta, profesor de la Universidad de Arizona e investigador principal de la sonda.
'Bennu ya nos está sorprendiendo, y nuestro emocionante viaje hacia allí apenas está comenzando', agregó el especialista.

La sonda OSIRIS-REx fue lanzada en septiembre de 2016 y entró en órbita de Bennu en diciembre de 2018. Su objetivo es conseguir muestras de los materiales de la superficie del asteroide para obtener información adicional acerca de los orígenes del universo.

Fuente: La Verdad >> lea el artículo original