Al fútbol argentino le llegó la hora de la “nueva normalidad”. El rótulo, muy utilizado por los políticos en estos tiempos de confinamiento, tiene que ver con un cambio drástico en las condiciones contractuales de los futbolistas. Este martes 30 de junio es la fecha de vencimiento 2.100 de los 3.800 vínculos registrados en la AFA. Solo en Primera División caduca el 10% (212, exactamente). Habrá graves problemas en el Ascenso y como muestra basta la decisión que por estas horas comunicó San Martín de Burzaco: sin certezas sobre la reanudación del torneo de la Primera C, dejará libre a casi todo el plantel, con la excepción de cuatro jugadores.

El escenario que se establecerá a partir de esta pandemia ya no tendrá como común denominador al jugador de altos ingresos, algo que solo era posible si se tomaba la Primera. Muchos seguirán cobrando grandes sueldos, sí, pero lejos de los tiempos de bonanza. Los dirigentes no sólo consiguieron achatar la masa salarial; también cerraron contratos con quitas de hasta el 50%. Y varios clubes empezaron a firmar vínculos por productividad, una práctica que sólo estaba reservada para futbolistas que volvían de lesiones o estaban en el declive de su carrera. Otros buscarán que las remuneraciones sean pesificadas para evitar los habituales cimbronazos del dólar en nuestro país. Y hay quienes pondrán topes a los sueldos.

Se viene un fútbol low cost, con veteranos dispuestos a vivir sus últimos días a bordo de los botines vistiendo las camisetas de sus clubes de origen, pibes que deberán madurar de golpe y ninguna incorporación rutilante. Al menos, así será en la Liga Profesional de Fútbol (LPF) que se disputará después de la cuarentena.

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Con el aval de Futbolistas Argentinos Agremiados, y muy a pesar de que no reunió el consenso de todos los jugadores, la AFA logró acordar con Sergio Marchi la posibilidad de firmar vínculos hasta diciembre. Lo que por un lado es una garantía de continuidad laboral también resulta una oportunidad para que los clubes ofrezcan menos dinero. Si la pelota vuelve a rodar en septiembre, la cuenta que hacen los dirigentes es que sólo utilizarán a sus jugadores por un lapso de tres meses y por eso mismo amerita una rebaja.

Es el caso de Darío Cvitanich en Racing. El delantero recibió una propuesta por el 35% del salario actual y terminó aceptando entre regañadientes. A tal punto que hizo público su malestar en las redes sociales. “Vamos a mantener a todos los jugadores, pero les vamos a ofrecer lo mismo que están ganando ahora”, le dijo Víctor Blanco a Clarín. Lisandro López e Iván Pillud rubricaron sus convenios bajo esas condiciones.

Boca lleva adelante una negociación muy tensa por Carlos Tevez. Más allá de la lucha de egos que protagoniza con Juan Román Riquelme​, Jorge Bermúdez y Raúl Cascini, al ídolo le ofrecen el 50% hasta junio de 2021. A Mauro Zárate, el 30%. Todo un indicio de que el plan que lleva adelante la dirigencia xeneize es una fuerte reducción de los nuevos contratos.

River no pudo retener a Ignacio Scocco, quien decidió regresar a Newell’s. Sin embargo, dejó claro en la renovación de los arqueros suplentes cuál será el método que empleará a partir de esta etapa: Germán Lux y Enrique Bologna llegaron a un acuerdo por los próximos 18 meses a cambio del 20% de sus salarios.

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Independiente pesificará todos los contratos y hará una drástica reducción del presupuesto de fútbol. Hugo Moyano no quiere lidiar más con la divisa norteamericana. También San Lorenzo firmará los nuevos vínculos con reducciones salariales. Fernando Monetti es un ejemplo: cobrará un 20% menos en su regreso al arco.

“Es el momento de los juveniles, nuestro mayor capital”, manifestó Nicolás Russo a Clarín. El mandamás de Lanús no renovó los vínculos de Agustín Rossi, Carlos Auzqui, Ezequiel Muñoz y Pablo Martínez. Y está transpirando para llegar a un trato con José Sand. El dirigente granate le ofrece seguir hasta fin de año y Pepe pretende un contrato de 18 meses.

Banfield pondrá un techo de 500 mil pesos para los sueldos y planteará premios por objetivos. No quiere situaciones como la de Renato Civelli, un referente que terminó siendo un suplente caro y actualmente encara una demanda judicial. Bajo esta coyuntura, Junior Arias, Matías Moya, Sebastián Dubarbier y Estaban Conde dejarán el club. Y sólo tratarán de retener a Luciano Lollo.

Los clubes que zafaron del descenso desmantelaron sus equipos: Central Córdoba y Patronato liberaron 14 de los 20 jugadores cuyos contratos terminaban el 30 de junio. Aldosivi dejó libre un equipo entero, entre ellos a Federico Gino, volante uruguayo de buen rendimiento en la Superliga. Arsenal apostará a mayoría de juveniles. Desvinculó a 8 jugadores sin contrato y perdió a dos futbolistas clave, Nicolás Giménez (vuelve a Talleres) y Álvarez Suárez (Baniyas FC). Argentinos firmó contratos por productividad: cobrarán de acuerdo a minutos jugados.

Son algunos ejemplos de este fútbol devaluado y atravesado por la pandemia que se viene.

Fuente: Diario Clarín >> lea el artículo original