Este es el inicio de otras diez entregas: “Textos para Alberta”, segunda temporada.
Mientras esperamos a la primavera en el Sur.
No te rindas, más aún si como yo, viví­s en el AMBA.
Por Dardo Fernández.
Catorce:

El 26 dejunio el Presidente de la Nación, pronunció su octavo discurso sobre lapandemia.
Fue la cuarta ocasión que lo hizo acompañado por los jefes degobiernos bonaerense y porteño (8/5; 23/5; 4/6 las anteriores).
Y a la vez, fuela primera puesta donde la mesa fue colocada en el hall de la residencia de Olivos,sentados a espaldas de los jardines.
Fue el discurso más extenso; el segundoque se presenta grabado –y sin conferencia de prensa obviamente- y en unhorario diurno y no nocturno.
Alberta habló 30 minutos y luego hizo un cierrede dos minutos.
La alocución más extensa fue hasta ese momento la del 10 deabril, con una Alberta –en vivo- muy cansado, olvidadizo, tal vez la peor piezade oratoria que haya pronunciado de toda la serie.

Por elcontrario, este ha sido el mejor discurso del Presidente: ordenado(diagnóstico, problemas y polémicas, y decisiones tomadas para una cuarentenamás rigurosa); con algunos conceptos elaborados y claros; y un cierre correctoy contundente.
Al achicar con la grabación los márgenes de improvisación en laoratoria, Alberta es más eficiente.
Y al no mezclar su discurso con otrosconceptos que surgí­an de la conferencia de prensa que ahora – acertadamente- nose hizo, ganó en eficacia.

Sin embargo,persisten los problemas en su discurso.
Otros son nuevos:

http://www.primerafuente.com.ar/noticias/86929/textos-para-alberta(Aquí­ podes leer todos los textos).
 

Discursos largos: El Presidente se carga equivocadamente todoslos detalles de las medidas y eso impide que hable unos razonables 15 minutos yvaya al “hueso” del anuncio.
Motivo: los detalles deberí­an comunicarlos losministros inmediatamente después, y dando una conferencia de prensa.
Esoayudarí­a a proteger a Alberta y no exponerlo.

Sale a desinstalar temas. Algunos ejemplos: Que los paí­sescon cuarentena larga perjudican más a sus economí­as; Que Alberto se enamoró dela cuarentena; Que el esfuerzo que hicieron los argentinos fue inútil debido aque el virus se expande; Que faltan respiradores; Que el problema es lacuarentena y no la pandemia; Que ya no hay más camas con respiradoresdisponibles en el AMBA; Que no se están haciendo los test o bien son muy pocos;Que el Presidente no valora la libertad.
Claramente fue un tramo largo deldiscurso a la defensiva para dar la batalla mediática.
La ausencia de vocerosoficiales durante la semana provoca esta sensación de estar “a la defensiva”.El Presidente contribuye durante la semana cuando también intenta liderar lacomunicación de temas que emergen: casos Vicentí­n, LAN,  Techint entre otros.
El Presidente debeliderar la comunicación de la emergencia únicamente.

Incurre en viejas concepciones que habí­adesterrado: Luegode tres discursos sin asociar a la pandemia o el virus a la concepción“guerrerista”, dijo que el virus “es un enemigo difí­cil”; que hay que darle “batalla”hasta “derrotarlo”.
Desde su alocución del 8 de mayo que no incurrí­a en estasafirmaciones erróneas (Ver Albertas 6 y 7).

Un discurso centralista. La extensión de la pandemia en elAMBA –donde se encuentra la mayor concentración poblacional del paí­s – lo obligaal discurso del Presidente a tratar en forma muy lateral a otras zonas enemergencia.
Al anunciar las medidas para el AMBA dijo “habrí­a que ver si parael Chaco no deberí­amos pensar algo parecido”.
Y no hubo alusiones para laextensión de la pandemia en regiones patagónicas.
Ni hubo alusiones amunicipios y provincias que tuvieron que retroceder de fases 5 a 4 o a 3incluso.
Sólo mostro mapas.

Exceso de indicadores, gráficos e información. De usar un sólo gráfico e indicadorque fue la “tasa de reproducción de contagios” (discurso 10 de abril verAlberta 4) en su última aparición pública mostró ahora 10 gráficos conindicadores.
Se podrá criticar al Presidente en muchos aspectos, pero jamás enla transparencia de la información.
Esto no lo ha hecho ningún mandatario en elMundo, y es sencillamente desaconsejable.
Así­ como la “tasa de reproducción decontagios” no la mostró el Presidente - en esta ocasión de dramática escaladadel virus - lo mismo puede ocurrir con los gráficos que ahora presentó (Ver Alberta13).

“Porsupuesto que volveremos a disfrutar de todas las libertades de las que nossentimos orgullosos”1 dijo la racional, directa y frí­a íngela Merkel.
Unejemplo de enunciador y de valoración de la “libertad” a la cual muchosargentinos ponen en su escala individualista por encima de la salud de todes.De los discursos de otros mandatarios vamos a presentar algo en la próximaAlberta.


Lic.
Dardo Fernández

dardofernandez@gmail.com 

twitter: @DardoEfe 

Instagram: @dardofernande

 

                                                                                                  29 de junio, 2020.

Textos para Alberta
Un grupo de feministas le dicen “Alberta”-entre ellas- al presidente Alberto Fernández, como gesto de cariño y afecto por su apoyo a las luchas de las mujeres.
Me resultó inspirador por eso lo uso.
En marzo, segmenté mis Apuntes de crisis sobre la pandemia y edite 10 PFD que envié, entre abril y mayo, a un grupo de amigues y colegas.
Algunes de ellos me pidieron que siga haciendo estas “notas”.
Un aporte para salir de los debates mediocres.
Se autoriza su publicación, reenví­os, cambio de firma y tergiversación del contenido.

Fuente: Primera Fuente >> lea el artículo original