Tener una actitud optimista evita que se desencadene el estrés y se asocia a una recuperación más rápida y eficaz.
El sentido del humor es otro aspecto que ayuda a atravesar situaciones estresante

El estrés nos permite adaptarnos a los cambios del medio, a las exigencias que se nos presentan.
En niveles moderados, el estrés puede ser estimulante para el cerebro.
Pero cuando no podemos responder a las demandas porque son excesivas, intensas o prolongadas, sentimos “distrés” o estrés patológico.
Este último puede tener efectos negativos en la memoria y otras funciones cognitivas e incluso en casos extremos puede derivar en trastornos de ansiedad o depresión.
Frente a esto, los seres humanos contamos con mecanismos que nos permiten superar adaptativamente las situaciones de adversidad.
Uno de ellos es la resiliencia.

Fuente: Diario Popular >> lea el artículo original