Australia aún se encuentra en plena primavera, pero pese a ello ya soporta una de las sequías más extremas de los últimos años y una secuencia de incendios como no se recuerda en el país oceánico.
Y los expertos avisan que lo peor está por llegar: espera un verano muy largo y, además, peligroso por las temperaturas extremas que se soportarán.

Pero, ¿por qué? El Servicio de Meteorología australiano publica este jueves un informe que alerta de cómo será el próximo verano.
Las temperaturas subirán de la media para esta época del año, que con 27,5 grados ya es de por sí muy alta.
Creen que serán similares a la del año pasado, donde la temperatura rondó los 30 grados, y volverá a estar entre los más calurosos de la historia del país.

A ese escenario de calor se le sumará el hecho de que apenas caerá lluvia, una situación que agravará la ya de por sí extrema situación que se vive en algunas regiones como Nueva Gales del Sur.
Esta zona del suroeste del país ya ha visto cómo los incendios calcinaban más de un millón de hectáreas en lo que va de año… antes incluso de que arranque el verano.

El peligro de los incendios

Esa escasez de lluvia provocará restricciones de agua en muchos puntos del país.
Quienes ya las han comenzado a sufrir son los estados del interior, pero afectará también a las ciudades más grandes como Sídney, donde se espera que se limite el consumo de agua a partir del mes de diciembre después de que las reservas se encuentren en niveles mínimos históricos.

La parte occidental del Índico se vuelve más cálida que la parte oriental, provocando el fenómeno conocido como dipolo del Índico

Este calor extremo generará, del mismo modo, un 'mayor riesgo' de incendios peligrosos por todo el país.
Y los bomberos ya temen lo que se les viene encima: Shane Fitzsimmons, comisionado del servicio de bomberos rurales de Nueva Gales del Sur, reconocía a la BBC hace pocas semanas que 'lo peor del verano, lo peor de la temporada, todavía está por llegar'.

El servicio meteorológico achaca el problema a un mecanismo climático que se está produciendo en el Océano Índico y que habría provocado también diversas inundaciones en África.
El problema sería que la parte occidental del océano se vuelve significativamente más cálida que la parte oriental, provocando el fenómeno conocido como dipolo del Índico, aunque también lo han bautizado con el nombre de ‘Niño’ indio