Foto: tomada de Cubasí

Durante la votación en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, Cuba recibió el respaldo abrumador de la comunidad internacional, cuando 187 estados miembros se pronunciaron contra el cerco económico, comercial y financiero.

Solo dos países se abstuvieron: Colombia y Ucrania; mientras que Estados Unidos, Israel y Brasil votaron en contra del levantamiento del bloqueo y quedaron aislados ante el reclamo de la mayoría de la comunidad internacional.

Medios periodísticos aseguran que el embajador Mauro Vieira, jefe de la misión permanente de Brasilia ante la ONU, procuró convencer al Ejecutivo de que al menos se abstuviera, pero el cambio de posición a favor del asedio forma parte de la sumisión de Bolsonaro a Washington.

Comentaristas políticos afirman que el exmilitar responde al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien dio un giro a los acercamientos con la isla caribeña realizados durante la administración de Barack Obama.

Trump retomó la política hostil hacia Cuba, con el recrudecimiento de medidas punitivas contra empresas, bancos y otras instancias que se relacionen con La Habana, restricciones de viajes y recortes en la cantidad de las remesas, entre otros.

Analistas advierten que este cambio a favor del cerco contra Cuba se debe más al intento del mandatario brasileño de fortalecer la alineación ideológica con Trump.

Sin todavía asumir el poder, el aún diputado intentó descalificar en noviembre de 2018 la atención médica que Cuba brinda al mundo.

Desde su campaña electoral, Bolsonaro desató un frontal ataque al programa Más Médicos, por el cual galenos de la isla caribeña prestaban servicios a poblaciones necesitadas de Brasil, con resultados positivos en los índices de salud.

Los ataques de Bolsonaro a los médicos cubanos provocaron que Cuba cancelara su participación en ese programa.

Profesionales de la salud cubanos atendieron a 60 millones de brasileños, en lugares de pobreza a los que los médicos brasileños se niegan a ir.

Cuando La Habana decidió no participar más en el programa, el Gobierno de Bolsonaro no cubrió las brechas sanitarias.
El cambio repentino en la política exterior de Bolsonaro anuló una serie de avances que se habían registrado durante los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff.

(Tomado de PL)