Un equipo de investigadores de la Universidad de California y de la Universidad Estatal de Arizona, ambas en Estados Unidos, han creado un material que imita el comportamiento de los girasoles, que siguen constantemente al Sol.

Algunas plantas tienen la capacidad de mantenerse enfocadas hacia el Sol incluso cuando este se está moviendo durante el día.
A esto se le conoce como fototropismo positivo y es la estrategia que utilizan las plantas, el ejemplo más conocido es el de los girasoles, para captar la mayor cantidad de luz solar que les sea posible por medio de sus hojas.

Los científicos han logrado crear un material polimérico que se dobla hacia la fuente de luz sin que intervengan otros factores.
Así, han producido el polímero combinando un nanomaterial foto-sensible con un material termo-sensible.
El primero absorbe la luz y la convierte en calor, mientras que el segundo se contrae cuando se expone al calor.

Foto y termo-sensible

Los investigadores crearon su polímero con la forma de un tallo de una planta y luego lanzaron un haz de luz desde diferentes ángulos, lo que provocó que el tallo se inclinara para apuntar directamente a la fuente de luz.

Una posible aplicación práctica es para maximizar el aprovechamiento de los paneles solares

La luz se absorbe en una parte del tallo y se convierte en calor.
Este calor obliga al material termo-sensible a contraerse hacia el haz de luz hasta que el tallo se inclina hasta tal punto que tiende a oscurecer parcialmente el haz de luz; en ese punto, el tallo para de moverse.

Los investigadores sugieren que un dispositivo como el suyo podría ser utilizado para mantener los paneles solares apuntando al Sol, mejorando su eficiencia.