Casi un 10% de las madres de todo el mundo padecen ansiedad o depresión en el posparto, lo que convierte a los trastornos de salud mental materna en la complicación en torno al parto más frecuente a nivel mundial.
Las cifras, sin embargo, podrían ser incluso mayores, ya que investigaciones recientes demuestran que hasta el 20% de las madres no comunican sus síntomas a los profesionales sanitarios.

«Hoy sabemos que la presencia de psicopatología en el posparto puede representar una seria amenaza para la salud de la madre y de la criatura a corto, medio y largo plazo», afirma Gabriella Bianco, psicóloga perinatal, psicoterapeuta y poenente del seminario «Psicopatología del posparto: la madre», organizado por el Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal.

Para la experta, las causas principales de la presencia de cuadros psicopatológicos en el posparto se encontrarían «en el aislamiento social y en la desvalorización de la maternidad, así como en la falta de acompañamiento empático, en el exceso de control y en el intervencionismo y medicalización de la gestación y del parto».

Bianco señala especialmente a la soledad, a la que no duda en calificar como «uno de los mayores enemigos» de la maternidad.
«El posparto es una etapa vital en la que la mujer y el recién nacido crean y construyen los vínculos afectivos que se tornarán fundamentales para la futura salud afectivo-relacional de la sociedad de mañana.
El problema es que la mujer suele afrontar esta experiencia en soledad y a contrarreloj», argumenta la psicóloga antes de señalar que el actual aislamiento social de las madres «afecta no solamente a su salud mental, sino que tiene una directa influencia sobre el bienestar del bebé y la calidad de las relaciones que sostienen el núcleo familiar».

En ese sentido, para Gabriella Bianco hace falta «compromiso» social y político para crear un contexto cultural que «cuide y valore» a las madres, los bebés y las familias, algo que debería representar «una prioridad» en las políticas de Salud Pública ya que, en su opinión, «una sociedad que abandona las madres es una sociedad suicida».

Grupos de apoyo entre iguales

En países como España, los grupos presenciales, pero también virtuales, de madres y de apoyo a la crianza, en muchos casos coordinados por una figura profesional, están creciendo en los últimos años para ofrecer acompañamiento a las madres ante la desaparición de la red que antes ofrecían las familias, las vecinas o las amigas.
Para Gabriella Bianco, los grupos de iguales «permiten el intercambio de experiencias e información y nutren, sostienen y promueven la salud perinatal y la lactancia», lo que considera un «abono genuino» para el crecimiento de una identidad materna «suficientemente saludable y satisfactoria».

«Las mujeres en grupo comunican y tejen relaciones que suelen llegar a generar la confianza y la solidaridad que permiten compartir experiencias íntimas y profundas, risas y lágrimas.
Y más aún cuando se comparte una vivencia tan intensa como el pasaje a la maternidad, por lo que reunir a madres y bebés es de por si promotor de vínculos que apoyan y sostienen», añade.

Según la experta, en este contexto, el caso de los grupos de iguales coordinados por profesionales especializadas en Salud Mental Perinatal, pueden brindar, además, «herramientas específicas y distintas a las que se desarrollan en el marco de la consulta individual», ya que el formato grupal, como apuntan diversos estudios, «promueve especialmente la salud y el bienestar de las mujeres y sus bebés».

Al respecto, estudios recientes llevados a cabo en India y Pakistán y publicados en la prestigiosa revista The Lancet Psychiatry han demostrado que los grupos de madres pueden ser considerados un elemento fundamental para combatir la depresión materna.
En concreto, las investigaciones muestran que la intervención de iguales «es rentable y conduce a una recuperación más rápida y sostenida» de las madres.

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Fuente: ABC.es >> lea el artículo original