Cuando todo indicaba que Alemania nos regalaba una goleada después de un primer tiempo en que la Selección mostró su peor cara de desconcierto, el equipo recuperó su forma, asumió riesgos, presionó arriba y jugó en definitiva con una actitud y un relieve que nunca debería abandonar

La Selección Argentina y su cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni y cuyos colaboradores más directos son Walter Samuel y Roberto Ayala deberían saber capitalizar lo que dejó el 2-2 frente a Alemania.
Porque hay partidos, no todos, que revelan lecciones de fútbol.
Este fue, precisamente, uno de ellos.

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