El Hospital de Clínicas fue una pieza fundamental el día de la voladura de la AMIA.
Por cercanía geográfica, fueron los primeros en asistir a más de 100 heridos graves y numerosas personas que, aunque no tenían lesiones físicas, se encontraban en un estado de pánico y confusión.

En el acto central a 25 años del atentado, Florentino Sanguinetti, ex Director del Hospital de Clínicas, tomó la palabra para contar cómo fueron esos días de arduo trabajo.

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Los médicos del hospital sentimos que el atentado a la AMIA partió en dos nuestras vidas”, dijo entre lágrimas y con la voz cortada Sanguinetti, y reconoció: “Después de esa jornada, ya no fuimos los mismos”.

En medio de los aplausos y algunos “gracias” que sobresalían de la multitud que acompañó el nuevo aniversario, el ex directivo pidió reconocimiento a “numerosos médicos y empleados que todavía siguen trabajando en el Hospital de Clínicas y que recuerdan aquella jornada con mucho dolor”.

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“Nuestro hospital quedó fraternalmente unido a la AMIA, seguiremos unidos y solidarios para siempre”, confesó con profunda emoción.

Luego, contó algunos detalles de la jornada y los días posteriores: “A la semana siguiente del atentado recibimos una amenaza de bomba.
La mayoría de los heridos estaban aún internados, la terapia intensiva estaba completa, dispusimos continuar con las actividades sin evacuación alguna, permitiendo al personal la opción de retirarse.
Pero casi nadie abandonó el hospital”.

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“Esa amenaza nos reveló nuevamente que existen seres humanos dedicados al mal, que desde las tinieblas realizan tareas siniestras procurando muerte, destrucción, dolor y violencia.
No podemos entender que esto ocurra mientras otros dedican su vida al bienestar de los demás, es el terrible contraste entre el bien y el mal”, reflexionó al médico mientras recordaba lo vivido ese 18 de julio de 1994.

Sobre el final de su exposición agradeció el reconocimiento de la sociedad y el periodismo por reconocer la labor del hospital y asumió: “No hubo nada extraordinario, hicimos lo que debíamos hacer: cumplir con nuestro deber médico, para eso estábamos”.

JPE

Fuente: Diario Clarín >> lea el artículo original