La familia Barnett vive en Memphis, en el sureste de Estados Unidos.
La primera semana de julio decidieron ir a la playa a Florida para poder pasar unos días junto a su hija Cheryl, que vive en ese soleado estado norteamericano.
Durante toda la semana fueron a la playa, hicieron turismo por varias localidades, se bañaron con motos de agua y lo pasaron estupendamente.

El viernes, el último día de sus vacaciones, el padre de Cheryl, Dave Bennet, se acostó tarde viendo una película.
Su hija asegura que se encontraba estupendamente, que estaba “muy hablador” y que en ningún momento parecía enfermo.
Sin embargo, cuando se despertó a la mañana siguiente todo había cambiado.

En un post que ha subido a su cuenta de Facebook, Cheryl explica que su padre se despertó con fiebre y sufriendo escalofríos y calambres.
Como era el día que iban a regresar a casa no fueron al médico, sino que su esposa se encargó de cuidarle.
Cuando llegaron a Memphis fueron directamente al hospital; eran las 8 de la noche y Dave ya no salió de allí.

Fascitis necrosante

Tal y como explica Cheryl en las redes sociales, cuando le quitaron la ropa para inspeccionarle, vieron una mancha negra en sus espalda que no estaba allí unas horas antes.
Su madre le envió una foto y, cuando le confirmó que era de color negro, Cheryl le dijo que se trataba de la conocida como bacteria 'come carne' y que su padre sufría fascitis necrosante.

Sin embargo, aunque la madre se lo advirtió a los médicos y “a todo el mundo que entró en la habitación”, no le trataron como si así fuera.
Algunos pensaban que estaba exagerando, mientras otros se decantaban porque el problema era debido a unos estafilococos.
Sea como fuere, no le hicieron ninguna biopsia y comenzaron a darle antibióticos.

Pero la mancha dobló su tamaño en apenas unos minutos y otra comenzó a aparecer en otro lugar.
Al mismo tiempo, los dolores se multiplicaban y Dave no dejaba de quejarse, pese a estar acostumbrado a las enfermedades ya que padeció cáncer.
A la 1 de la madrugada se lo llevaron a la UCI por una sepsis y poco después sufría dos paros cardíacos de los que se pudo recuperar.

Los resultados de las analíticas demostraron una infección por ‘Vibrio vulnificus’, una bacteria que provoca fascitis necrosante

Finalmente, el domingo por la tarde, Dave moría en el hospital víctima de la bacteria 'come carne' y solo 48 horas después de que se hubiera bañado en la playa en perfectas condiciones.
Los médicos explicaron que “sus órganos estaban demasiado dañados y su sangre era demasiado ácida para seguir viviendo”.
Los resultados de las analíticas demostraron una infección por ‘Vibrio vulnificus’.
Se trata de una bacteria que prospera en el agua marina, especialmente en zonas cálidas.Provoca infecciones normalmente a través del consumo de mariscos o pescado crudo, aunque puede también ingresar al organismo durante el baño a través de heridas superficiales.
Una de las complicaciones que puede acabar generando es una fascitis necrosante, que fue la causa de la muerte de Dave.