• Hablamos con David Green, exdirector de desarrollo de Volvo para el coche conectado y actual CDO de la startup Lynk & Co, sobre el futuro de la automoción y de los modelos de propiedad de los coches.
  • 'En el mundo cotidiano, lo que la mayoría de las personas realmente desea es una movilidad sostenible bajo demanda, de una manera rentable y sin esfuerzo', afirma Green.
  • Entran en juego propuestas de movilidad sostenible bajo demanda, a través de la suscripción y nuevos modelos de propiedad.
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Cuando uno piensa en la carrera tecnológica que está transformando el mundo del motor, inevitablemente las vistas se dirigen hacia Estados Unidos (Silicon Valley, para más señas) o la lejana Asia, con China y Japón pujando por el liderazgo de innovaciones como el coche conectado y autónomo.
Y, sin embargo, en Europa tenemos mucho que decir, no sólo en Alemania sino en otro lugar también bastante distante de nuestra cálida España: Suecia.

'Quizás Estados Unidos y China estén en los titulares de la prensa y, probablemente, sea cierto que están por delante en la carrera tecnológica.
Pero no podemos descartar a Europa, que tiene un largo y sostenido historial de innovación.
Tan solo hay que mirar Suecia: un país pequeño con menos población que muchas ciudades de China y que, sin embargo, dio vida a la tecnología Bluetooth y a disrupciones digitales como Spotify'. 

El que sostiene este argumento no es cualquier europeísta convencido, ni mucho menos.
Se trata de David Green, exdirector de desarrollo de Volvo para el coche conectado y actual CDO de la startup Lynk & Co.
Radicado en la ciudad sueca de Gotemburgo, este visionario y emprendedor no duda de que el mundo del automóvil tal y como lo conocemos está próximo a su fin.

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'Habrá coches muy diferentes a los de hoy en día. Y aunque seguirá habiendo coches deportivos y que levanten pasiones, la movilidad regular cambiará eventualmente', dice Green a Business Insider España.
'Pasará primero en las grandes ciudades donde la idea de poseer un coche, que requiere estacionamiento y mantenimiento para permanecer sin uso la mayor parte del tiempo, está empezando ya a parecer incongruente'.

El experto ve, en esa línea, que la industria automotriz está dando pasos 'lentos pero acelerándose' para afrontar este nuevo concepto de movilidad: 'En los últimos tres años ha habido un repentino impulso en los modelos de propiedad y en la conectividad y los servicios conectados.
Al mismo tiempo, el coche eléctrico está empezando a ganar interés para el consumidor y la conducción autónoma está comenzando a ser una perspectiva realista'.

David Green es buen conocedor de muchas de estas tendencias en auge, ya que él mismo las impulsó durante una dilatada carrera profesional en Volvo, donde pasó del departamento de ventas al equipo más ligado a la innovación estratégica, llegando a ser el director de desarrollo de esta casa.
Sobre esta etapa de su vida, Green admite que él mismo fue parte de la transformación misma que vivía el sector conforme evolucionaba de rol.
'De alguna manera, avanzar en la empresa significaba alejarme más del cliente, pero al mismo tiempo, como era responsable de desarrollar nuevas oportunidades de mercado, mi tarea era ayudar a que la empresa se acercara más al cliente'.

Ahora, desde la startup Lynk & Co, este emprendedor está centrado en traer servicios de movilidad sostenible al mercado, basados en la conectividad y esos nuevos roles de propiedad del coche del mañana. 'La humanidad ha tenido una relación amorosa con el automóvil durante un siglo, por lo que es fácil quedar atrapado en los caballos de fuerza, la pintura y los espectáculos de motor.
Pero, en el mundo cotidiano, lo que la mayoría de las personas realmente desea es una movilidad sostenible bajo demanda, de una manera rentable y sin esfuerzo', afirma Green.

'Esa es la misión en la que estamos: cambiando la movilidad.
Para ello, primero mejoraremos la experiencia de acceso a la movilidad sostenible bajo demanda, a través de la suscripción y los nuevos modelos de propiedad, donde el mantenimiento es un coste para nosotros y no una preocupación para el cliente', detalla David Green.
'Luego abriremos la movilidad dando a la comunidad de Lynk & Co la capacidad de acceder a la economía compartida.
Después, a medida que la tecnología evolucione, esperamos asegurarnos de que este ecosistema pueda evolucionar, volviéndose más conveniente y más rentable porque la conectividad no es un objetivo, sino una herramienta'.

Para Green, este proyecto en el que se embarcó hace tres años es todo un sueño hecho realidad.
'Era un pedazo de papel en blanco, con oportunidades ilimitadas, un equipo asombroso y visionario, y una ambición compartida para cambiar la movilidad para siempre', explica, para a continuación admitir sin rubor alguno que 'fue una decisión que me llevó menos tiempo que una elección en un restaurante de comida rápida'.

Sobre lo que no se muestra tan directo, o directamente esquivo, es sobre uno de los grandes objetivos declarados de Lynk & Co: crear un nuevo concepto de coche para el futuro, desde cero.
Al preguntarle sobre alguna pista que marque por dónde van sus planes de investigación, su respuesta es clara y cortante: 'No puedo explicarte nada sin revelar secretos a nuestra competencia'.
 

Fuente: Bussines Insider >> lea el artículo original