La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), el sistema de justicia transicional encargado de juzgar los crímenes más graves del conflicto armado en Colombia, ha ordenado este miércoles la libertad de Jesús Santrich, excomandante de la ya extinta guerrilla de las FARC pedido en extradición por Estados Unidos. El tribunal anticipó que decidió aplicar la garantía de no extradición -contemplada en los acuerdos de paz- a Seuxis Paucias Hernández, el verdadero nombre de Santrich, “porque las pruebas no permiten evaluar la conducta ni establecer la fecha precisa de su realización”.

Santrich lleva poco más de un año detenido en Colombia, a la espera de una decisión, después de que un juzgado de Nueva York lo acusó por narcotráfico. Su captura ha tensado desde entonces la aplicación de los acuerdos sellados a finales de 2016 entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las otrora Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, hoy desarmadas y convertidas en un partido político con diez escaños garantizados en el Congreso.

Según la fiscalía, Santrich formaba parte de una red que llevaba delinquiendo desde junio de 2017, un semestre después de la firma del acuerdo final de paz. De acuerdo con el pacto, solo podrán beneficiarse de la JEP quienes se acojan por delitos cometidos antes de la firma. El juzgado de Nueva York lo señala de conspirar para exportar 10 toneladas de cocaína.

La decisión de la JEP se produce en un momento especialmente delicado de las relaciones binacionales. La decisión de Estados Unidos de retirar visas a varios magistrados de las altas cortes colombianas en las últimas semanas, en pleno trámite de la reforma a la justicia transicional propuesta por el presidente Iván Duque, ha sido ampliamente interpretada como una presión indebida, además de desatar un intenso debate sobre la independencia judicial.

Fuente: El País >> lea el artículo original