El Tesoro registró un déficit fiscal primario de $13.037 millones en marzo debido a un crecimiento por debajo de lo previsto de los ingresos.
Sin embargo, el Ministerio de Hacienda informó que el primer trimestre cerró con un superávit fiscal primario de $10.347 millones por primera vez en siete años.
Privados señalan que el cumplimiento del déficit cero implicará continuar con mayores recortes en el gasto.

El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) analizó este lunes las cifras difundidas por el Gobierno con respecto a las arcas nacionales, que registraron un sobrecumplimiento durante los primeros tres meses del año.
En el informe económico remarcaron la importancia de la reducción del gasto habitual para cumplir con la meta presupuestada.

Los números oficiales revelan un incremento de los ingresos totales y del gasto primario del 33,3% y 30,2% respectivamente, con respecto a marzo de 2018.
Pese a ello, en términos reales evidenciaron un retroceso del 13,8% para los primeros y del 15,8% en el caso de los segundos.

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En cuanto a la evolución del primer trimestre, el gasto primario cayó 13,7% en términos reales mientras que los ingresos tributarios mostraron una retracción de 7,8%.

Desde IARAF explicaron que la contracción ocurrida con respecto a 2018 en el gasto primario acompaña a la caída del 5,4% que tuvo lugar en 2017.

En el transcurso de 2019, el rubro de mayor caída real del gasto fue el de “Otros gastos corrientes” con una baja del 42,4% en comparación con igual período de 2018.
En tanto que se ubican por debajo el ajuste de los “Gastos de funcionamiento” y las Prestaciones sociales” con una caída del 17% y 13,3%, respectivamente, informaron desde el Instituto.

Por otro lado, los subsidios al transporte bajaron 22,5% interanual en el primer trimestre, en paralelo al fuerte aumentos de tarifas.

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Si bien el grueso del gasto mostró una contracción, algunos rubros registraron importantes crecimientos como las “Transferencias corrientes a provincias” que subieron 9,8% en términos reales, o los subsidios económicos con un incremento del 22,7% donde el componente energético fue el principal impulsor con un aumento de 147,2% en términos reales.

Otro de los puntos destacados por el IARAF tiene que ver con la comparación de la evolución presupuestada y la tendencia mostrada hasta el momento. En el caso de las “Prestaciones sociales”, para el corriente año mostraban una caída del 1,5%, muy por encima de la retracción registrada.
En tanto que “Gastos de funcionamiento” se preveía una baja del 6,3% mientas que para el resto de los gastos corrientes se esperaba tan solo 2,1% de caída.

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Pese al desfasaje entre lo planificado y lo ocurrido mostrada en los “gastos habituales”, la mayor diferencia se halló entre los “gastos no habituales” como los “Subsidios”, “Transferencias a provincias” y “Gasto de capital”, entre otros.
En dichos casos, se preveía un ajuste del 25,9% en términos reales pero finalmente registraron un incremento del 2,3%.

Desde el Instituto señalaron que la evolución del gasto muestran la importancia de continuar por dicha senda, que “se refuerza al observar la evolución que va a ir mostrando la recaudación a medida que avanza el año, la cual irá determinando precisamente la graduación requerida en la magnitud del ajuste para honrar las metas”.

Fuente: Ambito >> lea el artículo original