El mero hecho de ver en el telediario una información repetida sobre acontecimientos graves, como disparos masivos en un colegio o desastres naturales, puede iniciar un ciclo de angustia que se retroalimenta con nuevas informaciones y crea dependencia psicológica hacia estos episodios.


Según los autores de esta investigación, de la Universidad de California en Irvine, este patrón de comportamiento desemboca en problemas de salud mental y física inmediatamente después y a lo largo del tiempo, condicionando la vida de las personas que han sucumbido a este ciclo de angustia.
Los resultados se publican en Science Advances.


El procedimiento que provoca este ciclo de angustia es el siguiente.
En primer lugar, ocurre algo grave en la sociedad, ya sea en el entorno inmediato o en un país lejano, que tiene una gran repercusión dramática.


A continuación se genera el ciclo informativo: los medios empiezan a informar del evento y sus consecuencias, en una cadena ininterrumpida de noticias que se actualizan en tiempo real y que se repercuten en diferentes soportes, desde la televisión a los móviles, pasando por las emisoras radiofónicas y portales de Internet.


El clima propicio se ha creado para el impacto psicológico: las personas pueden encontrarse en un momento de fragilidad emocional y ser sensibles a lo que cuentan los medios, creando ansiedad y preocupación por el futuro.


El efecto se amplifica no sólo por la proliferación de tecnologías móviles, sino también por la reiteración de las imágenes y relatos sensacionalistas, que repercuten al mismo tiempo en personas de diferentes regiones y países, durante 24 horas seguidas, aunque estas personas no estén directamente implicadas en los episodios dramáticos.


Reviviendo los traumas

Investigaciones anteriores habían demostrado que el consumo de información mediática de un trauma colectivo es una respuesta racional para las personas que necesitan información sobre lo ocurrido, como una manera de mitigar su temor y de sobrellevar el estrés.


Este estudio añade nuevos elementos al problema: la exposición repetida al contenido explícito de tragedias colectivas puede exacerbar el temor a las adversidades futuras, lo que promueve el consumo de más informaciones relacionadas y una mayor ansiedad cuando ocurre algo traumático.


Los investigadores señalan al respecto que este ciclo de angustia es especialmente peligroso para aquellas personas que han experimentado en sus vidas algún episodio de violencia, ya sea doméstica, escolar o de otro tipo, así como para aquellas personas que padecen alguna enfermedad mental.


'El ciclo de exposición y angustia provocado por los medios de comunicación también parece tener implicaciones posteriores para la salud pública', añade Rebecca R.
Thompson, autora principal del informe, en un comunicado.


La exposición repetida a la cobertura de noticias de traumas colectivos se ha relacionado en el pasado con consecuencias negativas para la salud mental, como los flashbacks, un fenómeno psicológico mediante el cual un individuo revive espontáneamente una experiencia pasada, como la que ha presenciado a través de la televisión.


La difusión de tragedias se ha relacionado también en el pasado con episodios de estrés postraumático, que son los que viven las personas que realmente han vivido una tragedia, y que lleva a los televidentes a padecer los mismos síntomas solo por el hecho de haber conocido las imágenes del desastre.


Artículos relacionados Muestra de 4.000 residentes

Thompson y sus colegas llevaron a cabo un estudio longitudinal con más de 4.000 residentes de EE.
UU.
Durante un período de tres años después de los atentados del maratón de Boston en 2013 (3 muertos y 282 heridos) y de la masacre de 2016 en la discoteca Pulse en Orlando, Florida (50 muertos y 53 heridos), los participantes fueron encuestados cuatro veces.


Estas encuestas permitieron a los investigadores registrar las respuestas psicológicas a ambas tragedias y examinar cómo las reacciones al primer incidente afectaron a su percepción de la cobertura de noticias del segundo episodio.


'Nuestros hallazgos sugieren que los medios de comunicación deberían equilibrar los aspectos sensacionalistas de su cobertura, como proporcionar más datos en vez de imágenes extensas de la carnicería, mientras informan al público sobre los eventos de esta naturaleza', según Roxane Cohen Silver, otra de las investigadoras.


'Este cambio puede disminuir el impacto (psicológico) de la exposición a un evento y reducir la probabilidad de mayor preocupación y dependencia de información similar después de otros episodios”, concluye.

Referencia

Media exposure to mass violence events can fuel a cycle of distress.  Rebecca R.
Thompson et al.
Science Advances, 17 Apr 2019: Vol.
5, no.
4, eaav3502.
DOI: 10.1126/sciadv.aav3502

Fuente: Tendencias21 >> lea el artículo original