Del golazo de Matías Palacios, la joya de San Lorenzo, a un final sospechado.
Argentina cayó goleado por Ecuador en la madrugada del lunes y aunque la derrota no impidió su consagración en el Sudamericano Sub 17, en las horas posteriores se habló mucho más de la bronca de los locales que del éxito del equipo de Pablo Aimar.
En un ambiente propicio a la desconfianza, nadie le quita de la cabeza a los peruanos que la Selección hizo una devolución de favores.

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Los hinchas insultaron a Claudio Tapia, quien viajó especialmente a Lima para apoyar a los juveniles.
La imagen del presidente de la AFA bajando del palco oficial del estadio de la Universidad de San Marcos se viralizó en las redes sociales y los canales de televisión.
Los periodistas fueron contundentes.
Sin ningún elemento probatorio, aventuraron que hubo un arreglo.
Hasta el padre de uno de los futbolistas de Perú denunció una suerte de pacto oscuro.

“A los chicos les afecta que hablen de un ‘partido sospechoso’.
Antes de referirse a eso, uno debe pensar qué estaba haciendo y cómo pensaba a los 17 años.
Estos chicos se llevan mal con la derrota porque juntos ganaron el Sub 15 y apenas habían perdido finales no oficiales.
Estoy intentando entender qué les pasó en la última media hora”, arremetió Aimar, muy molesto por la caída y, especialmente, por las acusaciones de todo Perú.

¿Qué pasó entre los tres minutos del segundo tiempo, cuando Palacios quedó cara a cara con Joan López y definió con la calidad de un veterano hasta ese zurdazo de Adrián Mejía que selló el 4 a 1?

Ecuador necesitaba ganar por tres goles de diferencia para desplazar al seleccionado incaico y acceder al Mundial que se disputará entre el 2 y el 24 de noviembre en tierras brasileñas.
Y lo logró después de ir perdiendo 1 a 0.
El empate fue de Johan Mina a través de un penal que no admite discusiones.
Y en 13 minutos, pegó los tres gritos que lo clasificaron, el tercero, gracias a un blooper del arquero de Chacarita Juniors, Federico Losas, debutante en el torneo.
Todo sucedió bajo la mirada de los chicos peruanos que estaban sorprendidos en las tribunas.

Enseguida, fluyeron las sospechas.
Y todos recordaron el partido que Argentina le ganó (3 a 1) a Ecuador el 10 de octubre de 2017 en el estadio Atahualpa de Quito.
La noche del hat-trick de Lionel Messi, cuando se consiguió el pasaje a Rusia.
Más allá de la jerarquía del crack rosarino, quedó un aroma raro respecto a esos noventa minutos potenciados por la formación que presentó el equipo tricolor: jugaron varios futbolistas del Sub 20 y muchos no dieron la talla.
Y a los pocos días trascendió que cinco jugadores abandonaron la concentración la noche previa al duelo con Argentina y se fueron de fiesta. Carlos Villacís, presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) confirmó el acto y les aplicó sanciones a Enner Valencia, Joao Plata, Gabriel Cortez, Robert Arboleda y John Jairo Cifuente.
Todos ofrecieron disculpas.

Los chicos argentinos se defendieron.
Consultado por TyC Sports, Cristian Medina apuntó: “Nosotros estábamos concentrados en el partido, no en lo que decían los medios de comunicación”.
Bruno Amione, de Belgrano, coincidió con el volante de Boca: “Dejamos todo en la cancha e igualmente así se dio el resultado”, manifestó el defensor cordobés.

En la AFA están indignados con los insultos que recibió Tapia y el vendaval de rumores que libraron los medios peruanos.
Unas horas antes del partido con Perú, Chiqui había recibido una camiseta incaica de regalo y posó para su cuenta de Twitter junto a Agustín Lozano, titular de la Federación Peruana de Fútbol (FPF).

“¿Cómo pueden dudar de los chicos? Son pibes de 16 años, ninguno va a aceptar algo así.
Mucho menos, Aimar”, le confiaron en Viamonte a Clarín.
Si algo se destacó durante la participación de Argentina en el Sudamericano Sub 17 fue, justamente, la buena conducta que mostraron los jóvenes futbolistas.
No protestaron desmedidamente, se acercaron a consolar a los rivales antes que festejar el éxito propio y fueron señoritos.
Al Payaso le duele que se dude de la honestidad del grupo.
Hombre del riñón de José Néstor Pekerman, la aspiración es seguir los pasos de su mentor.

El lunes por la noche hubo varias reuniones en la AFA, pero ninguna referida al tema.
Se comentó en los pasillos, pero la posición de los dirigentes es desestimar el tema.
De hecho, Tapia agradeció en las redes sociales la hospitalidad de Perú, donde todavía hace ruido el 6 a 0 del Mundial ‘78.
Otra historia cruzada, cargada de puntos oscuros que se reflotaron con las denuncias de Julio Meléndez hace un año.
Es el fútbol manchado, aunque sea incomprobable.

EG

Fuente: Diario Clarín >> lea el artículo original