Luego de 22 años, la empresa que realizó el escrutinio provisorio de todas las elecciones argentinas no hará esa tarea. Debido al llamado a  licitación, la española Indra quedó afuera de las elecciones de octubre.

La empresa Indra fue contratada por adjudicación directa para hacer el recuento de votos provisorio de las elecciones argentinas en 1997, durante el gobierno de Carlos Menem.

Luego de 22 años, para reducir el déficit del Correo Argentino (encargado de certificar el escrutinio), se decidió licitar la tarea: el resultado fue que Indra quedó en tercer lugar con una propuesta de poco más de 19 millones de dólares.

Ahora, se disputan la elección entre Smartmatic y SCYL. Si bien Smartmatic presentó la oferta más baja (U$S 17.093.888), la segunda empresa ofertó con una diferencia menor al 10% y, según la normativa del pliego, tiene derecho a mejorar su propuesta.

La historia de Smartmatic

La empresa que encabeza la carrera para quedarse con la tarea de contar los votos de la elección presidencial 2019 tiene una historia muy particular.

Nacida en Venezuela, creada por venezolanos y dirigida por Antonio Mugica, un graduado de ingeniería electrónica recibido en la Universidad de Caracas, junto a Alfredo José Anzola y Roger Piñate, diseñó un sistema en el que miles de insumos podían colocarse simultáneamente en una red y debido a su éxito registraron en el año 2010 la firma Smartmatic en el estado estadounidense de la Florida. Desde 2014 se fundió con capitales ingleses.

Pero mucho antes, Smartmatic prestaba servicios en las votaciones de Venezuela. Desde 2004 y hasta 2017, participó de 14 escrutinios hasta que la relación se rompió cuando Mugica aseguró que los votos que la empresa había contado no coincidían con los anunciados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, en las elecciones regionales.

Según una nota del medio oficialista TeleSur, el CNE pagó en 2004 U$S 127 millones de dólares a Smartmatic por el escrutinio de las elecciones de alcaldes y gobernadores. Un dato curioso y contrastante con los U$S 17 millones que pide a la Argentina 15 años después. 

Fuente: MendozaPost >> lea el artículo original