El impacto del huracán fue precedido por violentas ráfagas de viento que comenzaron a azotar la zona desde las 05H00 locales (4 a.m.
hora peruana), proyectando además trombas de agua en todos los sentidos, que provocaron la voladura de escombros y señales de tránsito.

Pese a que bajó de categoría, el meteoro, con vientos de 150 km/h, es una peligrosa amenaza para los habitantes de las zonas de riesgo, según el último boletín del Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés) de EE.UU.
Se espera que toque tierra a partir del viernes por la tarde en algún punto probablemente de la costa sureste de Carolina del Norte, indicó el NHC.

Hasta la noche del jueves, las lluvias causadas por el huracán habían inundado carreteras, elevando el nivel de ríos y cortando la energía eléctrica.

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