Cualquier propuesta para terminar con la contaminación de los océanos y del planeta es bienvenida, y más aún si es muy viable, como se ha resuelto con la investigación realizada por científicos de la Universidad de Swansea, en la que se concluye que algún día podríamos utilizar estos residuos de plástico como carburante para los coches de hidrógeno.

Esta nueva investigación abre la puerta a una nueva forma de reciclaje. Como afirma el doctor Kuehnel a la BBC'se usa mucho plástico cada año, miles de millones de toneladas, y solo una parte se recicla', es por ello que están 'tratando de encontrar un uso para lo que no se recicla'.

¿Cómo se puede convertir plástico en combustible?

hidrogeno combustible

Este proceso se realizaría cortando los plásticos, endureciéndolos y añadiéndoles un fotolocalizador, un material capaz de absorber la luz solar y transformarla en energía química.

'Nuestro proceso se basa en un principio llamado ‘fotoreformación’ que utiliza nanopartículas semiconductoras (los denominados puntos cuánticos) para transformar la energía solar en energía química', ha explicado Kuehnel a CNET.

Posteriormente se debe colocar el plástico en una solución alcalina e iluminarlo con luz solar o una lámpara simuladora solar, para producir burbujas en su superficie, que es el hidrógeno gaseoso que se genera.

'Los puntos cuánticos pueden usar la luz solar para generar dos reacciones químicas simultáneas: la producción de gas hidrógeno a partir del agua y la degradación de los plásticos. Desde un punto de vista más práctico, el proceso es simple: los puntos cuánticos se dejan caer sobre el plástico y el plástico se coloca en agua alcalina. Tan pronto como la luz brilla sobre el plástico, aparecen burbujas de hidrógeno', afirma Kuehnel.

Lo bueno de este proceso es que al contrario que otros procedimientos como el reciclaje de botellas de plástico, las cuales tienen que ser lavadas para ser recicladas debido a que están hechas de tereftalato de polietileno, no es necesario limpiar el plástico para obtener el hidrógeno.

'Incluso si hay comida o un poco de grasa de una tina de margarina, no detiene la reacción, lo hace mejor', afirma Kuehnel a la BBC.

El dinero que se invertiría en realizar este proceso también es otro punto a favor de esta técnica de reciclaje, ya que según The Balance Small Business reciclar una tonelada de bolsas de plástico cuesta unos 4.000 dólares.

La industria del hidrógeno moverá 1.300 millones de euros al año para 2030

Se sigue buscando llevar este proceso a mayores cantidades de plástico, con tamaños más ajustados a la realidad ya que las pruebas se han realizado con miligramos de plástico.

También debe tenerse en cuenta que el mercado de vehículos de hidrógeno avanza a pasos lentos. Toyota es una de las marcas que ha apostado por este tipo de coches, y su propósito es vender un millón de coches tanto eléctricos como de hidrógeno para el año 2030.

En 2020 esta marca lanzará un autobús de hidrógeno para 2020 en Tokio con motivo de los Juegos Olímpicos.

Aunque este proyecto de vehículos con combustible de residuos de plástico aún necesita tiempo para desarrollarse, esta perspectiva de futuro puede ser una gran solución para hacer uso de ese plástico que no se recicla.

Vía| CNET