El sorteo ofreció un cruce caliente. Una final anticipada. Un duelo que marcará una bisagra para dos equipos argentinos. Racing-River. El primer acto se juega en el Cilindro de Avellaneda, por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores. Y el 0-0 dejó más conforme a los de Gallardo que a los de Coudet.

En el arranque River desnudó una falencia en el armado de Racing. Los volantes de River se soltaban y tenían mucho terreno libre. Nery Domínguez quedaba muy solo en la marca. Ni Cardozo ni Zaracho le servían de auxilio. Entonces lo aprovechaban tanto Pity Martínez como Nacho Fernández, que encontraron el hueco y probaron con buenos remates desde afuera.

El equipo de Gallardo apostaba al juego colectivo y a los ataques rápidos de contra, con espacios. Los de Coudet, en cambio, dependían de arrestos individuales. Fue Centurión el primero que se animó a gambetear e intentó generar un penal de Pinola que no compró el árbitro. 

Racing: Gabriel Arias; Renzo Saravia, Leonardo Sigali, Lucas Orban, Alexis Soto; Nery Domínguez; Matías Zaracho, Nery Cardozo, Ricardo Centurión; Lisandro López y Gustavo Bou. DT: Eduardo Coudet.

River: Franco Armani; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Javier Pinola, Milton Casco; Leonardo Ponzio Exequiel Palacios, Ignacio Fernández, Gonzalo Martínez; Lucas Pratto e Ignacio Scocco. DT: Marcelo Gallardo

River lucía mucho más cómodo. Y Javier Pinola estuvo a punto de traducirlo en el marcador. Encontró la pelota solito en el área tras un córner desde la derecha y su derechazo se fue besando el palo. Nada podía hacer Arias.

De contra, Gustavo Bou demostró que su explosión sigue vigente y exigió a Armani con un bombazo. Hasta esa jugada que tapó el arquero de River a los 21 minutos el partido fue de ida y vuelta, sin brillo pero con la tensión suficiente para que pudiera abrirse en cualquier momento.

Luego, en el tramo final rumbo al descanso el ritmo bajó. Ya se había acomodado el mediocampo de Racing y ya no tenía explosión ende contraataque River.

La expulsión de Ponzio (doble amarilla) en el cierre de la primera parte le agregó un condimento inesperado al choque.

La responsabilidad pasaba más que nunca a manos del local.

Y el equipo de Chacho nunca encontró el rumbo. No estuvo lúcido Centurión, quedó aislado Lisandro y tampoco le aportaron soluciones Soto o Solari (entró por Zaracho) por las bandas.

El reloj era un rival más para la Academia y un aliado para el millonario que se sentía más cómodo con el 0-0.

A Racing le pesó demasiado el desafío de ir en busca del triunfo. Y River, que había arrancado mejor el partido, después de la roja a Ponzio decidió replegarse y defender el empate.

La igualdad lo deja con mejor gusto a River. Aunque para Racing enseguida aparecerá la chance seductora del gol de visitante en el Monumental.

Hacer en la revancha lo que no pudo en Avellaneda ni siquiera con el tiro del final: un cabezazo de Jonathan Cristaldo que sacó bien Armani y un remate desde afuera de Pol Fernández, que se desvió y rozó el poste derecho.

Todo está por verse, la serie quedó abierta. Y se definirá el miércoles 29 en Núñez.

 

 


Fuente: Sitio Andino >> lea el artículo original