Como si los padres no tuvieran suficiente de qué preocuparse, ahora hay un nuevo motivo de alarma: los casos de coronavirus en Estados Unidos están en ascenso para llegar a un tercer pico, lo cual preocupa a los epidemiólogos.

Claro está que nuestra mayor preocupación es lo que sucederá en el invierno”, afirmó Sean O'Leary, vicepresidente del comité de enfermedades infecciosas de la Academia Estadounidense de Pediatría. “Hay esperanzas justificadas de que no sea horrible. Pero creo que no lo sabemos en realidad”.

Aunque el inicio de otra ola de contagios de coronavirus puede sonar aterrador, los expertos dicen que hay cosas que los padres pueden hacer para empezar a prepararse. A continuación, te diremos cinco maneras de ayudar a proteger la salud física y mental de tu familia.

Asegúrate de que tu familia esté vacunada

Los líderes en materia de salud pública instan a todos a vacunarse contra la influenza, no solo por bienestar propio sino por el bien común. Cuantas más personas se mantengan sanas, menos posibilidades habrá de que los hospitales se saturen de pacientes enfermos este invierno; en especial porque es posible contraer influenza y COVID-19 al mismo tiempo.

Los expertos recomiendan que tanto los adultos como los niños de 6 meses en adelante se vacunen contra la influenza a finales de octubre. Si tu hijo tiene menos de 9 años y nunca se ha vacunado contra la influenza o solo cuenta con una dosis de la vacuna, la Academia Estadounidense de Pediatría recomienda dos dosis, con cuatro semanas de diferencia, para una protección máxima.

Consulta también a tu pediatra para asegurarte de que tu hijo esté al día con otras vacunas vitales para enfermedades como el sarampión, el tétanos y la tos ferina.

Ten un plan B para el cuidado de los niños

En la primavera, a muchas familias las tomó por sorpresa el cierre de las escuelas y guarderías. Los expertos advierten que esto podría ocurrir de nuevo.

“Vamos a ver un efecto de montaña rusa”, explicó Eric Toner, académico de alto nivel del Centro de Seguridad Sanitaria de la Universidad Johns Hopkins y experto en la preparación de la atención médica. “Los casos aumentan y disminuyen”.

Como resultado, es útil que los padres hagan planes para todos los escenarios posibles, especificó Toner.

Por ejemplo, si tu hijo se enferma, asegúrate de entender las políticas de la guardería o de la escuela con mucha anticipación. ¿En qué momento tu hijo tendría que hacerse la prueba de COVID-19? ¿Cuándo está bien volver a la escuela? Las reglas pueden variar de manera considerable, pero cuanta mayor información tengas, mejor podrás planificar.

Si tienes opciones alternativas para el cuidado de los niños (tal vez un par de niñeras de confianza o abuelos que vivan cerca), habla con ellos sobre su disposición y disponibilidad para ayudar antes de que se produzca un cierre, en lugar de suponer de manera automática que estarán libres. ¿Podrán ayudar todos los días? ¿Dos veces a la semana?

Si tus hijos van a la escuela o a la guardería de manera presencial y se exponen a alguien con COVID-19, es posible que tu familia tenga que ponerse en cuarentena durante catorce días. En ese momento, no tendrás la opción del cuidado infantil de reserva porque tendrás que mantenerte alejado de las personas que no son de tu familia inmediata. Tienes que pensar desde ahora cómo sobrellevarías esos catorce días. Si tu pareja y tú trabajan, ¿podrían crear un horario de trabajo escalonado que les permita a ambos cuidar a los niños? Pregunta a tu empleador sobre las opciones de trabajo flexible, como una licencia médica familiar u horarios manejables. Si tu lugar de trabajo ofrece licencia por enfermedad, ¿cuándo está permitido usarla?

Protege la salud mental de tu familia

La incertidumbre de la pandemia ya ha producido mucha ansiedad en los padres y los niños.

Considera enseñarles a tus hijos ejercicios de atención plena, que pueden ser tan sencillos como sentarse quietos durante un minuto. Esta es una manera de ayudarlos a estar en el presente y sentirse tranquilos.

”Este maratón empeora cuando decimos que después se va a complicar”, comentó Harold S. Koplewicz, director médico del Child Mind Institute y psiquiatra de niños y adolescentes con residencia en la ciudad de Nueva York. “Pensar en el mañana genera ansiedad”, agregó.

Procura no especular sobre el avance de la ola y mejor concéntrate en el presente al implementar estructuras y rutinas para tus hijos, explicó el psiquiatra.

Hay que apegarse a los mismos horarios de sueño y alimentos. Incluso rutinas simples, como vestirse cada mañana, pueden ofrecer una estructura muy necesaria. Las actividades semanales como la noche de comer pizza o la noche de ver películas pueden dar a toda la familia algo positivo que esperar.

También hay que acostumbrarse a expresar agradecimiento, añadió Koplewicz: invita a todos los miembros de tu familia a explicar “por qué somos afortunados esta semana” y desafíalos a pensar en una razón distinta en cada ocasión.

Por último, considera enseñarles a tus hijos ejercicios de atención plena, aconsejó Koplewicz, que pueden ser tan sencillos como sentarse quietos durante un minuto. Esta es una manera de ayudar a tus hijos a estar en el presente y sentirse tranquilos. También son muy buenos para los padres. “Escucha a tu cuerpo, escucha el entorno y deja pasar tus pensamientos“, recomendó.

Almacena los suministros necesarios (pero no acapares)

Incluso si tu familia nunca se enferma de COVID-19, es probable que aparezcan otras infecciones. Te sentirás más seguro si sabes que tienes todo lo necesario a tu alcance.

Una lista que puede servirte de base podría incluir:

  • Medicamentos para bajar la fiebre como el paracetamol (Tylenol) o el ibuprofeno (Advil) para tus hijos y tú.
  • Termómetros para adultos y niños, así como fundas desechables para termómetro (en caso de usarlas) y baterías de reserva.
  • Líquidos para hidratarse como el suero oral, el jugo de manzana, que pueden diluirse.
  • Toallitas desinfectantes (están apareciendo de nuevo en internet y en las tiendas).
  • Toallitas con alcohol para tus dispositivos electrónicos.
  • Fórmula láctea, toallitas y pañales adicionales para bebé.

Combate la fatiga pandémica

Usa cubrebocas si vas a pasar tiempo con personas que no viven contigo; lávate las manos con frecuencia; usa desinfectante de manos si no tienes acceso a agua y jabón; mantente a una distancia de 2 metros de los demás en la medida de lo posible y evita los espacios cerrados con mucha gente, aconsejó O'Leary.

Además, hazte la prueba de COVID-19 si estás enfermo o crees que has estado en contacto con alguien que lo estaba.

“Ahora tenemos muy buenas pruebas de que esta serie de acciones simples realmente funciona y ha reducido bastante el número de infecciones', añadió O'Leary.

Mantenerse sano es otro modo de ayudar a prevenir enfermedades. Todos los miembros de la familia deben dormir las horas suficientes y hacer ejercicio con regularidad, aunque sea una caminata rápida. Coman verduras, granos integrales y carnes magras tan a menudo como sea posible, y asegúrate de que tus hijos y tú se sometan a revisiones médicas regulares.

Fuente: El Universo >> lea el artículo original