22 de octubre de 2020  • 11:54

En el Gobierno y en el comité de expertos ad hoc que hace recomendaciones a Alberto Fernández hay una preocupación creciente por cómo se aceleró la cantidad de muertos cada millón de habitantes en las últimas semanas.
Ese fue uno de los ejes principales de la reunión virtual que mantuvieron ayer los especialistas con el Ministerio de Salud y donde se manifestó la inquietud por la debilidad y el estrés de los sistemas sanitarios de algunas provincias, tanto por su infraestructura como por sus recursos humanos.
Eso, sumado a la alta ocupación de camas de terapia intensiva en algunas jurisdicciones, son los puntos más críticos de cara al anuncio que hará el Presidente para prorrogar las medidas sanitarias.

Fernández mantendrá hoy a a tarde una reunión virtual con los gobernadores, en el mismo esquema de hace dos semanas cuando definió que departamentos de 18 provincias regresaran a una fase más estricta de aislamiento.
El DNU nacional tuvo sin embargo un acatamiento muy dispar: hubo mandatarios que directamente se resistieron a retroceder de fase y otros que se mostraron más alineados con la Casa Rosada pero en la práctica poco fue lo que restringieron.
Un escenario similar podría darse ahora.

Se descuenta que el Presidente hará este balance con los gobernadores.
La reunión de hace 15 días había sido tensa.
Hoy, las zonas que más preocupan al Gobierno -por el alto nivel de ocupación de las unidades de terapia intensiva (UTI)- son: Rosario, San Miguel de Tucumán, Gran Mendoza, La Banda (Santiago del Estero) y algunos distritos de Córdoba.

Con una situación epidemiológica compleja y con la Argentina cada vez peor posicionada en los ránkings mundiales, para la nueva prórroga de la cuarentena se prevén pocos cambios. Probablemente se sumen nuevas localidades a fases más restrictivas, debido al aumento de casos.

Otra posible novedad del anuncio es un cambio de locación.
No está confirmado, pero en la Casa Rosada analizaban la posibilidad de que el Presidente emita su mensaje desde Misiones, a donde tiene previsto viajar mañana para inaugurar un hospital.
Sería muy llamativo, porque esa provincia sólo tuvo 198 casos desde que empezó la pandemia, y se ubica en el anteúltimo puesto, sólo superada por Formosa.

El otro interrogante es el tono que tendrá el mensaje.
El Gobierno no puede saldar la disyuntiva entre la alarma por la evolución de la pandemia y la necesidad de avalar la 'nueva normalidad'.
Ya hace 15 días Fernández había querido dar un mensaje con proyección a futuro (las fiestas de fin de año, las vacaciones, el regreso a clases) y no pudo.
Esta vez, en el Gobierno hay cierta expectativa por la posibilidad de que una de las vacunas, la de Pfizer, avance con las aprobaciones necesarias, y así comenzar a planificar un cronograma de vacunación a mediano plazo.

Lo que más preocupa

Más allá de la tónica del mensaje, lo cierto es que hay números que en la Argentina generan alarma.
'La cantidad de muertos por millón de habitantes aumentó significativamente en las últimas seis semanas y eso es muy preocupante', reconoció a LA NACION uno de los expertos que ayer dialogó con el ministro de Salud, Ginés González García .

La cantidad de muertos por millón de habitantes es el indicador más relevante a nivel internacional.
Esta semana, esa cifra en la Argentina estuvo en torno a 610 fallecidos por millón de habitantes, cuando hace seis semanas era de 213 muertos por millón.
Es una curva que tomó una pendiente ascendente pronunciada.

'La mortalidad se aceleró en las últimas seis semanas.
Nos acercamos a la media mundial, cuando antes estábamos muy por debajo.
Hay que extremar medidas como la detección precoz de los pacientes candidatos a la terapia intensiva, hacer más intenso el trabajo en esas terapias intensivas y evitar que se infecten adultos mayores y pacientes con comorbilidades', dijo el experto.

Desde el Ministerio de Salud señalaron: 'No hay muertos por falta de atención, el servicio no colapsó, pero en algunas provincias hay debilidades estructurales y de recursos humanos en los sistemas de salud, además de problemas de cargas de datos'.

En la cartera sanitaria agregaron que será importante reforzar el Detectar en el interior del país, así como también mejorar la comunicación.
'Hay que marcar los peligros y también destacar los logros.
La gestión en el conurbano y en el AMBA fue buena', agregaron las fuentes oficiales.

Lo que no quedan dudas es que Fernández deberá volver a ponerle la cara al anuncio. Algunos asesores consideraron semanas atrás que el Presidente se debía 'correr' de la comunicación de la pandemia.
Para los especialistas eso fue un caro error y así se lo hicieron saber al jefe de Estado, con quien se reúnen de forma cada vez más espaciada.

Por: Maia Jastreblansky

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Fuente: La Nación >> lea el artículo original