16 de septiembre de 2020  • 00:20

Cuando se estudia la Historia del cine se descubre que no fueron los hermanos Lumière ni Thomas Edison quienes descubrieron y comprendieron la capacidad de espectáculo del cinematógrafo.
Fue Georges Méliès, el dueño del teatro parisino Robert-Houdin (en honor al padre de la magia moderna), el que se permitió soñar con esa nueva tecnología para asombrar a una audiencia.
Méliès, que era un mago, es considerado el padre del cine tal como lo conocemos porque entendió que sus posibilidades para asombrar iban más allá del show que se podía ofrecer en el teatro: con los efectos especiales y los trucos de montaje, este nuevo lenguaje visual permitía jugar con el tiempo y el espacio.

Giro de Ases, estreno de este jueves, a las 22, por la pantalla de CineAr (con repetición el próximo sábado), sigue la noble tradición que pone a la magia como protagonista de la historia.
'Para mí hay una gran diferencia entre las películas sobre magos envueltos en un drama y películas sobre la magia', señala el director (y mago) Sebastián Tabany, 'Nueve reinas, por ejemplo, es la mejor película sobre magia, sin ser de magia, que existe'.
Aquí un repaso por algunas de las películas que prueban que, a pesar de tener más de 100 años, la 'magia del cine' todavía puede sorprender.

Trailer Giro de ases

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El ilusionista (2006)

Se puede argumentar que el mundo de la magia tiene algunas similitudes con las historias de los detectives: lo probó en 1939 Marcel Carné con Amanece.
La mirada curiosa de algunos espectadores puede tratar de buscar (y desentrañar) el secreto de los trucos.
Como sucedía con El mago, la película de Ingmar Bergman sobre un grupo de ilusionistas perseguidos por las autoridades, en esta historia el protagonista, Edward Norton, es investigado y perseguido por un inspector (Paul Gimatti) después de humillar a un príncipe decimonónico de Viena.
Pero hay mucho más de lo que salta a la vista: Einsenheim, el mago, esconde un affaire con la duquesa (Jessica Biel) que eleva los conflictos de intereses a algo más que una lucha de clases: el problema de los ojos que descubren los indicios subrepticios de algo que parecen no comprender y van más allá de la mirada.
Aunque comparten el mismo título, no hay que confundir esta película con el relato animado de Sylvain Chomet, El ilusionista, que es igual de recomendable, pero traza una analogía sensible con Jacques Tati, el gran comediante de Francia, y el mundo de los magos.
Disponible en Amazon Prime Video, Claro Video, Movistar Play.

Trailer El ilusionista

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El gran truco (2006)

Christopher Nolan entiende que para que un acto funcione no basta con la ingenuidad del público, cada vez más cínico y pendiente del giro que sorprende, sino del talento y la entrega de los protagonistas del acto.
En este caso son Hugh Jackman y Christian Bale encarnando la historia que refleja las obsesiones de dos profesionales cuya amistad devino en la más letal rivalidad.
El relato, fragmentado por un ir y venir constante en el tiempo, tiene la misma forma que acto de magia de tres actos donde el más importante es el que devela el remate.
Ahí también está David Bowie encarnando a Nikola Tesla, el científico que fue pionero de la experimentación con electricidad.
Ahondando en el corazón del arte (dentro y fuera de la pantalla), el inventor que tuvo una rivalidad y fue perseguido por Edison, advierte a uno de los magos: 'La sociedad soporta un cambio a la vez.
Lo realmente extraordinario no se permite en la ciencia y la industria'.
Nolan sabe que el cine (como la magia) va de la mano con los avances tecnológicos: espacios que todavía resguardan con afecto la mistificación que, parece señalar El gran truco, el resto no tolera.
'Esta es una película que demuestra que la magia y la ciencia, como la astronomía y la química, estuvieron siempre entrelazadas', argumenta Lautaro Delgado, uno de los actores de Giro de ases. Disponible en Google Play Películas.

Trailer El gran truco

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La invención de Hugo Cabret (2011)

Nada mejor que uno de los directores con más trayectoria de Hollywood para contar la historia del gran padre del cine, Georges Méliès.
Martin Scorsese adapta una novela que junta las leyendas (los espectadores 'esquivando' la locomotora de La llegada de un tren a la estación de La Ciotat) que sorprendieron al mago francés para imaginar al cine, con el cuento de un niño huérfano que vive detrás de un reloj gigante en una estación de trenes.
Scorsese parece intentar recordar que los efectos visuales, que acompañan al cine desde sus inicios, sirven para algo más que dejar asombrada a la platea: son capaces de maravillar y construir universos que solo son posibles en los sueños.
La película fue filmada y pensada para ver en 3D, un año después del regreso triunfal que hizo que James Cameron reviviera 'los lentes' con Avatar.
Pero, anteojos 3D o no, Hugo se sostiene por el trabajo de efectos especiales y visuales que combinan valores de producción de sets coloridos que recrean el detrás de escena de las producciones de Méliès (encarnado por Sir Ben Kingsley) con un argumento que, lejos de estar edulcorado, se remite a otro siglo para intentar comprender el estado del arte contemporáneo, sin melancolía.
Disponible en Claro Video y Google Play Películas.

Trailer La invención de Hugo Cabret

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El dato.
Giro de Ases también se puede on demand por la plataforma Cine.ar Play,

Por: Pablo Planovsky

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Fuente: La Nación >> lea el artículo original