El juzgado recolectó las cámaras del buffet del club y del acceso principal (en donde si se quisiera, se podrían identificar chapas patentes de vehículos estacionados) con 8 días de antigüedad en el registro de imágenes.
El pánico así se extiende a muchos otros concurrentes al club.

Fuentes judiciales deslizaron que si Frigerio estuvo presente con anterioridad a ese lapso, se escaparía de la pesquisa inicial bajo el argumento de un eventual dispendio de actividad jurisdiccional.

Mientras tanto, ya rodaron dos cabezas.
El secretario general y de Economía de la Municipalidad de Tigre, Fernando Lauría, renunció tras haber sido descubierto por Gendarmería jugando el torneo pádel.
El cargo fue directo y lo obligó a renunciar habida cuenta de que su labor en el municipio le exige doblemente una función pedagógica con el cumplimiento de la cuarentena; así quedó política y penalmente comprometido al violar el aislamiento obligatorio que cumple todo el mundo.
El mismo camino corrió el subsecretario de Deportes de CABA y extenista Luis Lobo.
La duda ahora es el destino de Frigerio, a quien no se le puede pedir la renuncia porque no tiene cargo, pero de quien no se esperaba como exministro semejante papelón.

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