La banda británica The Rolling Stones desautorizó al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a usar sus canciones durante los actos proselitistas con vistas a las elecciones generales de este año, bajo la amenaza de una eventual demanda.

'A pesar de las directivas de cese y desistimiento de Donald Trump en el pasado, los Rolling Stones están tomando medidas adicionales para impedir que utilice sus canciones en el futuro en cualquiera de sus campañas políticas', advierte un comunicado del legendario grupo británico difundido en el sitio Deadline, especializado en espectáculos.

Y agrega: 'El equipo legal de los Stones está trabajando con BMI. BMI ha notificado a la campaña de Trump en nombre de los Stones que el uso no autorizado de sus canciones constituirá una violación de su acuerdo de licencia. Si Donald Trump ignora la exclusión y persiste, se enfrentará a una demanda por reproducir música de manera no autorizada'.

Trump ha utilizado la música de los Rolling Stones en eventos de campaña en repetidas ocasiones: su canción de 1969 'You Can’t Always Get What You Want' fue parte de su rotación regular, más recientemente utilizada al final de su controvertido mitín en Tulsa, Oklahoma. También usó 'Start Me Up', de 1981, después de asegurarse en Indiana una victoria en las primarias presidenciales de 2016.

Los Rolling Stones han expresado previamente su malestar por el uso de sus canciones en campaña. 'Los Rolling Stones nunca han dado permiso a la campaña de Trump para usar sus canciones y han solicitado que dejen de usarlos de inmediato', dijo el publicista de la banda a CNN en un comunicado de 2016.

BMI le dijo a Deadline que la campaña de Trump tiene una 'Licencia de Entidades Políticas' que permite 'la difusión pública de más de 15 millones de obras musicales en el repertorio de BMI dondequiera que ocurran los eventos de la campaña'. Sin embargo, agregaron que una disposición 'permite a BMI excluir obras musicales de esa licencia si un compositor o editor se opone a su uso para una campaña'.

Y continuaron, 'BMI ha recibido tal objeción y envió una carta notificando a la campaña de Trump que las obras de los Rolling Stones han sido retiradas de la licencia de la campaña, y advirtiendo que cualquier uso futuro de estas composiciones musicales violará su acuerdo de licencia con BMI'.

El presidente ya había sufrido recientemente el rechazo de la familia del fallecido rockero Tom Petty, ante los intentos de que la canción 'I Won’t Back Down' animara los mitines oficialistas.

Fuente: Crorck >> lea el artículo original