La presión ha podido con un gigante de internet.
Facebook anuncia medidas para gestionar los mensajes de odio y las noticias falsas que circulan en sus plataformas.
Era el motivo por el que numerosas compañías habían decidido retirar su publicidad del sitio.

El grupo Coca Cola ha anunciado este domingo que va a pausar durante un mes sus anuncios no sólo en Facebook, sino en todas las redes sociales.
Dice la compañía americana que no se suma específicamente a ese boicot contra el odio por dinero pero que quiere revisar si su marca debe asociarse a los contenidos de las redes.

La compañía de mayor peso hasta ahora, el grupo Unilever, que tiene cientos de marcas reconocibles como Ben Jerry, Dove o Rexona, no quiere verse asociada a mensajes racistas o noticias falsas que circulan sin ningún control en Facebook.

Uno de los motivos es que la compañía ingresa unos 70.000 millones de dólares al año por incluir anuncios.
Solo este viernes, en bolsa, perdió 7.000 millones.
De ahí que su fundador Mark Zuckerberg haya anunciado dos cosas relevantes: van a prohibir los anuncios racistas y van a avisar cuando un político publique contenido que viola sus normas, pero no lo van a retirar.

'Estamos ampliando nuestra política de anuncios para prohibir las afirmaciones de que las personas de una raza, de una etnia, de un determinado país, de una religión, de una casta, de toda orientación sexual, identidad de género o inmigrantes...
son una amenaza para la seguridad o la salud de otras personas', explica el creador de Facebook.