El ministro de Economía, Martín Guzmán, expresó hoy que Argentina extendió el plazo de su oferta de deuda externa hasta el 2 de junio, 'a fin de continuar las discusiones constructivas y permitir a los inversores continuar contribuyendo a una reestructuración exitosa de la deuda'.

El titular de la cartera económica consideró que 'las negociaciones continúan en un curso que consideramos positivo, con una comprensión mutua cada vez mayor'.

Sin embargo, agregó el ministro, 'todavía hay una distancia importante que recorrer, pero, lo que es más importante, todos los lados permanecen en la mesa para encontrar una solución', según dijo en declaraciones a Télam

La Argentina pospuso la fecha del cierre de la operación, luego de que la semana pasada los tres grupos de acreedores más grandes del país presentaran sus contraofertas, que denotaron un acercamiento con la posición oficial.

El ministro reconoció que el pago de los USD503 millones en intereses que vencían el 22 de abril, y cuyo período de gracia finalizó este viernes, 'también forma parte de estas discusiones, y esperamos que se aborde en el acuerdo más amplio que se está buscando'.

De este modo, el funcionario argentino se mostró esperanzado de poder alcanzar finalmente una solución entre las partes.

Guzmán aseguró este viernes que 'la extensión de la oferta brinda flexibilidad en caso de que la República decida realizar modificaciones en los próximos días para asegurar un acuerdo sostenible con nuestros acreedores'.

 

'Las conversaciones que he tenido con importantes partes interesadas en los últimos días me han dado una mayor confianza en que todos estaremos a la altura de las circunstancias, ya que hay un reconocimiento compartido de que cuanto antes resolvamos el problema de la deuda insostenible de Argentina, mejor será para todos los lados, y mejor será también para la estabilidad de la región', consideró.

Guzmán recalcó que para Argentina, 'es esencial que el acuerdo esté alineado con la capacidad de pago del país; las propuestas aceptables y un acuerdo posterior deben alinearse con nuestras restricciones de sostenibilidad de la deuda, incluidas las identificadas por el Fondo Monetario Internacional'.

En la negociación con los acreedores externos, Argentina sostuvo el criterio de que la deuda actual es insostenible y expresó la voluntad de pagar pero no a cualquier costo.

El jueves, el presidente Alberto Fernández afirmó, durante una visita a Santiago del Estero, que quiere “que el mundo vea a la Argentina como un país honorable que cumple sus compromisos” aunque “sin que eso signifique una nueva postergación de nuestro pueblo”.

Guzmán apuntó este viernes que 'lo que se logre ahora afectará la vida de millones de personas y probablemente tendrá efectos indirectos en toda una clase de activos, en un contexto global en el que habrá múltiples naciones soberanas que enfrentarán situaciones de sobreendeudamiento'.

Los acreedores celebraron la extensión de las negociaciones

El grupo de acreedores que representa además de BlackRock, a los fondos T Rowe y Amundi celebraron este viernes la decisión del Gobierno, de posponer plazos.

'El grupo celebra que Argentina haya expresado una intención de trabajar con los acreedores, pero las acciones hablan más que las palabras.
Durante el último mes, Argentina no ha tenido prácticamente ninguna comunicación sustancial con sus acreedores', apuntó el comunicado.

Asimismo, el texto difundido por los fondos de bonistas privados instó al Gobierno a negociar, al apuntar que 'el camino hacia una transacción que cuente con el respaldo de los acreedores y que mitigue el impacto del incumplimiento inminente es a través de una discusión directa e inmediata entre las partes, y el grupo insta a Argentina a participar en esas discusiones'.

Blackrock, sin embargo, dejó trascender esta semana ante medios internacionales que había flexibilizado su postura con la Argentina, en busca de tender un puente de negociación con el Gobierno.

También, más contemporizador se mostró ayer públicamente Hans Humes, el representante del fondo Gramercy y cabeza de otro de los grandes grupos de acreedores, quien señaló en un seminario organizado desde Washington DC por el Wilson Center, que veía 'un amplio deseo de una resolución constructiva en el proceso' para alcanzar un acuerdo, al vaticinar que habría de producirse una suerte 'short default' por el vencimiento cuyo plazo de gracia vence hoy.

Humes se refirió también a la voluntad de los bonistas a considerar la situación por el coronavirus, y mencionó el compromiso del Fondo Monetario para apoyar una solución de deuda sustentable pasa el país.

Fuente: BAE Negocios >> lea el artículo original