Sin embargo, todo parece indicar, en el caso que se cumplan los pronósticos optimistas, que la recuperación global tendrá más forma de 'media luna'. O sea: será muy lenta.

Si algo enseña la historia de las estimaciones del crecimiento mundial es que la mayoría tiende a ser más optimista que los realistas, incluso en crisis. Además los grandes salvatajes pueden ser inútiles o de menor impacto económico que en el pasado porque las brechas de producción son casi inexistentes, este no es un problema de demanda, sino un shock de oferta. El colapso de las economías desarrolladas ya está garantizado y es probable que el de las emergentes comience en mayo. Si el colapso se extiende a más países cada semana, los efectos serán más largos y exponenciales, y el espejismo de una recuperación en el tercer trimestre será aún menos probable.

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