El hijo de un empleado público y de una maestra, Leandro Grimaldi Bournissain, hoy es el médico responsable de una tarea épica a nivel mundial.
Con un recorrido profesional vertiginosamente sólido, se encuentra trabajando casi “veinte horas al día” en el Comité para la contención del coronavirus en Estados Unidos, desde Syngene International, una organización global de descubrimiento, desarrollo y fabricación centrada en la innovación que brinda servicios científicos integrados a las industrias farmacéutica, biotecnológica y de productos químicos especializados en todo el mundo.

Con su formación sanitarista, Leandro esta encargado de la gestión estratégica.
Es decir, lo que se trata de diseñar la correcta conservación, almacenamiento y transporte de las vacunas, desde que salen del laboratorio que las produce, hasta el momento de su aplicación, a la población objetivo en óptimas condiciones de conservación.

Leandro, fue criado en Barranquitas un humilde barrio de Santa Fe.
En esa provincia comenzó a muy temprana edad la Carrera de Medicina en la Universidad Nacional de Rosario, adonde muchas veces iba en bicicleta por falta de dinero para el transporte público.
Siendo aún estudiante universitario tuvo la posibilidad de hacer un intercambio médico en la Universidad de Pennsylvania.

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Leandro Grimaldi Bournissaint y Cristina Fernández

Ya como graduado, realizó un medical training en el Jackson Medical Hospital como parte de una beca otorgada por la Universidad de Miami.
En este ultimo lugar, fue precisamente donde conoció al director de la Iniciativa Latinoamericana de Harvard, quien lo incentivo a postularse para esa beca de prestigio internacional.

Viviendo en Estados Unidos, realizó trabajos de los más diversos para mantenerse.
Como limpiar baños en un restorán, trabajar en la cocina de una hamburguesería, reponer mercadería en cámaras de frío o estacionar autos a la intemperie con temperaturas bajo cero.
Todo ese sacrificio, tenia como único objetivo ingresar a Harvard.

En 2011 se postula y es elegido entre los doce becados, entre más de cuatro mil médicos de toda Latinoamérica, que se presentaron para el programa de la universidad norteamericana de Harvard.

Por aquel entonces, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se enteró de su historia.
Fue así, que lo recibió en 2012 cuando sólo tenía 24 años edad.
Escuchó directamente su pasión por la medicina pública e instruyó al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación que le otorgara una beca de sostenibilidad.
“Cuando hay un estado presente y activo se trata de impulsar estas oportunidades” le expresó la entonces Presidenta de la Nación.

Fue así, el Ministerio de Ciencia y Tecnología junto al Centro de Desarrollo y Asistencia Tecnológica - CEDyAT (UVT - Ley 23.877) pusieron en marcha el “Programa de Fortalecimiento Institucional con el objeto de promover la formación doctoral y post doctoral de Recursos Humanos en el Exterior”.
Desde ese ámbito institucional, se atendió operativamente cubrir las necesidades de Leandro hasta su graduación.
Cabe recordar que el CEDyAT es una Unidad de Vinculación Tecnológica.
Es decir, es un organismo de carácter técnico que está especializo en la formulación e implementación de programas de fortalecimiento de las capacidades institucionales, de formación de recursos humanos, de innovación tecnológica y de inteligencia artificial.

Una vez recibido, Leandro trabajó varios años como fellow de investigación en los EE.UU., en uno de los principales hospitales escuela de Harvard, siendo tutor y ayudante de cátedra en dos clases de Escuela de Medicina y de Salud Pública respectivamente, brindando asistencia técnica en workshops internacionales para líderes en salud latinoamericanos.
También, fue consultor de la Casa Blanca durante dos años en el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), la principal agencia del gobierno para la salud.

Leandro volvió al país en varias oportunidades, tal como se había comprometido.
En su provincia natal Santa Fe, brindó servicios de salud y cursos de capacitación con el método de liderazgo de Harvard junto a otros prestigiosos docentes.
En forma paralela, estuvo abocado, junto a un grupo de profesionales de diversas áreas, a una serie de misiones en El Salvador, Guatemala, Honduras y México para generar datos, evidencia científica, relevar el terreno y realizar un diagnóstico de situación con el fin de desarrollar recomendaciones para políticas públicas, reportes y artículos científicos que faciliten la llegada de la cobertura universal de salud a los rincones más vulnerables.
También colaboró en proyectos de investigación con la Organización Panamericana de la Salud, que brinda cooperación técnica en salud a sus países miembros, combate las enfermedades transmisibles y ataca los padecimientos crónicos y sus causas, fortalece los sistemas de salud y da respuesta ante situaciones de emergencia y desastres.

Ahora ante la pandemia del Coronavirus, está trabjando en el proceso de recopilación de información que se utilizará el día “D” cuando la vacuna se aplique a nivel global, para obtener información actualizada sobre los logros obtenidos y las dificultades identificadas, análisis del desarrollo de las actividades y su comparación con las metas y el plan de trabajo, y, si es necesario, la toma de acciones correctivas o complementarias para lograr los objetivos y metas, garantizar la calidad y mejorar la eficiencia.

Vale recordar que lo que Cristina Fernández valoró y destacó en su momento, fue el esfuerzo, la voluntad de excelencia y el objetivo de marcar una diferencia, que Leandro demostró.
Y con la ayuda del Estado, dio sus frutos en el tiempo.

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